“Durante una convención sobre EFT conseguí eliminar el resentimiento emocional que le empuejaba...

MEJORA PERSONAL

RESENTIMIENTO

“Durante una convención sobre EFT conseguí eliminar el resentimiento emocional  que le empuejaba  a su adicción desde hace tres años”

Dave Rourke

Tengo que compartir una experiencia que tuve mientras presentaba EFT a un grupo de personas que trabajan en el campo de las adicciones. Era una audiencia de 73 personas, 24 de las cuales eran clientes de un programa local de tratamiento para el consumo de drogas.
Quise destacar el hecho de que con EFT no es necesario que el cliente revele cuál es el problema. Mientras la persona esté pensando en el problema, EFT funciona eficazmente.

Les pregunté si alguno de ellos tenía algún resentimiento del que le gustaría deshacerse, pero que no querían compartir con el resto de las personas de la sala. Desde el fondo se escuchó una voz: “¡Yo tengo un resentimiento!” Era uno de los residentes del centro de tratamiento, un hombre robusto (rapado, con barbita, tatuajes y facciones fuertes y marcadas).

Nos sentamos cara a cara, con la audiencia a nuestro costado. Me dijo que en una escala del 0 al 10, su intensidad emocional era cien. Comenzamos con un punto de enojo (“Quiero liberarme completamente de este resentimiento”) y continuamos con las declaraciones de preparación: “A pesar de que tengo este resentimiento…Me acepto total y profundamente…Me quiero y me perdono… He decidido olvidarme”.

Nuestra primera ronda consistió en la técnica de sándwich EFT, que redujo su intensidad a 6. Noté que empezaba a pensar: “Mmm, ¿qué está sucediendo aquí?” La siguiente ronda hizo que la audiencia gritara. Se podía apreciar cómo sus facciones se aflojaban y se volvían más “suaves”.  Exclamó: “¡Se fue!” Y la audiencia dijo: “¡Nos damos cuenta!¡Se ve diferente!”.

Por supuesto, tuve que comprobar el trabajo realizado, por lo que traté de exasperarlo nuevamente. No sabía mucho sobre su problema, entonces dejé que mi intuición me dictara qué decir. Igualmente, no se detectó ningún aumento de intensidad y me dijo que se sentía mucho más aliviado.

Durante el almuerzo, le pregunté si no le molestaba decirme confidencialmente cuál era el problema, para poder ayudarlo a terminar con el problema. Me dijo: “En los últimos 10 años y medio no he podido perdonar al hombre que asesinó a mi hermana. Estuve en 3 centros de tratamiento y perdí varios trabajos como consecuencia de mi enojo. Te lo aseguro Dave, ¡se ha ido!”

Al final del día se acercó a mí y, con lágrimas en sus ojos, me dijo: “No te puedes hacer una idea de todo lo que me has ayudado hoy.Ahora se que tengo posibilidades de recuperarme”.Por supuesto, hablamos sobre los momentos fortuitos y sobre cómo su poder superior nos reúne en el momento apropiado.

Me llamó el otro día (lo que originó esta carta) y me dijo que había estado bien durante más de 4 meses, todo un récord para el.

Dave Rourke